Unos 700 niños y adolescentes fallecen cada año en España por accidentes de tráfico, ahogamientos, quemaduras, caídas e intoxicaciones, según el Observatorio de la Infancia y la Adolescencia Faros, que apuesta por un "abordaje multidisciplinar" de las lesiones no intencionadas de los más pequeños para que España se sitúe entre los países europeos con menos problemas de este tipo, los nórdicos.
Un 19,8% de los universitarios quiere ser autónomo una vez que finalice su periodo de formación, frente al 52,4% que le gustaría ser funcionario y el 25,7% que preferiría trabajar por cuenta ajena.
La crisis también golpea a la solidaridad. Por primera vez en 15 años el proyecto "Vacaciones en Paz", de la Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui, que traslada cada verano a miles de niños saharauis a España, necesita 200 familias para que los menores puedan pasar sus vacaciones en un hogar español y no en centros o albergues.
Las series de televisión trivializan problemas sociales como el consumo de alcohol y retratan a menudo la figura del padre como una persona inmadura, cuyas normas pueden transgedirse.
Alrededor de un 18% de los niños europeos (14 millones del total de 77 millones en edad escolar) tienen exceso de peso, y de ellos, unos tres millones son obesos, según la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria y la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria, que advierten de que tanto el sobrepeso como la obesidad infantil crecen cada año en Europa.
Más de un centenar de niños han muerto de frío desde finales del pasado mes de mayo en las zonas altoandinas del sur de Perú, debido princialmente a la falta de atención sanitaria por la lejanía de los centros médicos.
Un total de 34 niños y adolescentes enfermos renales pasarán sus vacaciones de verano en las Lagunas de Ruidera, mientras siguen recibiendo su tratamiento de diálisis, gracias al proyecto "Crece", creado por la Federación Nacional Alcer para ayudar a pequeños que crecerán con problemas de riñón.
Uno de cada tres niños en países en conflicto (unos 39 millones de personas) no van a la escuela, lo que supone más de la mitad de los 75 millones de menores que no reciben educación en todo el mundo.
Alrededor de la mitad de los 9,2 millones de muertes anuales de niños menores de cinco años (más de 4,5 millones) se producen en el África subsahariana, según señaló el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) con motivo del Día del Niño Africano.
Más de mil millones de niños viven en países o territorios afectados por los conflictos armados, es decir, casi una sexta parte de la población mundial, de los cuales unos 300 millones son menores de cinco años, que padecen tanto sus consecuencias directas como los efectos a largo plazo para su desarrollo y bienestar.